¿Podemos hablar del Spanglish, please?

Por P.A. Cornell | Traducido del inglés por Inés Galiano

Estás escribiendo un cuento en inglés pero tus personajes hablan tanto inglés como español. Tiene sentido que hablen con una mezcla de ambos, conocida como Spanglish, y que introduzcas algunas palabras en español (en cursiva para dar el efecto). Te sientes satisfecho porque ahora tu cuento tiene autenticidad. Pero, ¿la tiene de verdad?

Para comenzar, el Spanglish no es una lengua oficial y tampoco es un dialecto, así no existen reglas para guiarte. Además, dependiendo del origen, comunidad o incluso de la familia de tus personajes, su Spanglish podría ser distinto.

Antes de entrar en las complejidades, veamos las razones por las que tus personajes hablarían Spanglish. Una razón es que sale natural. Los hablantes de Spanglish suelen ser inmigrantes o están estrechamente relacionados con inmigrantes. Con niños pequeños, el uso del Spanglish suele venir gradualmente. Hablan español en casa e inglés fuera de casa. Con un pie en cada cultura, aprenden ambos idiomas casi simultáneamente. Yo me mudé de Chile a Canadá cuando tenía un año, así que apenas comenzaba a hablar una lengua cuando me encontré inmerso en otra nueva. Para la gente como yo, esas lenguas son prácticamente equivalentes así que combinarlas es natural. Los adultos también se adaptan aunque no les sea tan natural, o incluso tan rápido como los niños. Sin embargo, la mayoría de hablantes de Spanglish se inclinarán más hacia una dirección o la otra.

Otras razones por las que una persona podría usar el Spanglish incluyen:

-Olvidar una palabra en una lengua y cambiar a la otra lengua.

-Cambiar a otra lengua para que alguien monolingüe no entienda.

-Expresar un sentimiento que expresan mejor en una lengua que en otra.

-Cuando utilizan una palabra o expresión intraducible (por ejemplo, los insultos).

-Cuando utilizan palabras de relleno como claro.

Aquí comienzan las cosas a ponerse complicadas. No se trata solo de cambiar de código cuando hablamos de Spanglish, sino que también incorpora algo que los lingüistas llaman «préstamos» cuando las palabras del inglés se combinan con las reglas gramaticales españolas para crear nuevas palabras, como en el caso de añadir el diminutivo ito para crear dogito. Este fenómeno también se ve en la creación de verbos. En español, se puede añadir el sufijo ar para crear un verbo, un ejemplo es el cambio de la palabra salto al verbo saltar. Sin embargo, un hablante de Spanglish podría crear la palabra jumpar (del inglés to jump). Las reglas gramaticales se siguen utilizando al modificar las palabras, así que de niño decía «mira como jumpo» y la palabra jumpo seguía las reglas gramaticales de salto.

Los préstamos lingüísticos no son algo exclusivo de los niños. Los adultos también lo hacen, especialmente si la palabra no existe en su país nativo. Se ve a menudo con la tecnología y a veces se le llama Cyber-Spanglish cuando las personas utilizan palabras como chatear o forwardear.

Los préstamos también ocurren por razones de economía. El español es conocido por sus palabras multisilábicas así que a menudo es más rápido añadir algo en inglés en la mezcla. ¿Por qué decir estacionamiento cuando puedes transformar parking lot en parquin?

Esto me lleva a la traducción fonética de las palabras. Una expresión como watch out (cuidado), puede convertirse en guauchau. Pero cuidado con escribir diálogos de esta manera, ya que puede resultar en una burla de algún acento. En realidad, no significa que el hablante no pueda pronunciar la palabra inglesa, sino que elija decirla de esta manera porque así es como se hace en su comunidad.

También existen los cognados. En español, la palabra carpeta significa archivador, pero suena como la palabra carpet (palabra inglesa para alfombra), así que un hablante de Spanglish podría decir algo como «Tienes que aspirar la carpeta», algo que sería incorrecto en español, pero en Spanglish todo es posible.

El uso del Spanglish no es tan sencillo como introducir unas palabras en español en un cuento en inglés. Los hablantes de Spanglish suelen utilizar grupos de palabras relacionadas en el discurso. Como ejemplo utilizaré algo de mi propia vida: le escribí un mensaje a mi madre que decía «A las 3:30 estoy picking the kids up so aim for 3:45 mejor» para que supiera cuándo venir. ¿Por qué lo escribí de esta manera? La primera razón es que ella estaba hablando en español, así que comencé mi respuesta de la misma manera en lugar de decir en inglés «at 3:30 I´m», pero «picking up the kids (en inglés, “recoger a los niños”)» es más natural para mí que la traducción. Utilicé «aim for 3:45 (en inglés, “inténtalo a las 3:45”)» porque la expresión aim for expresa lo que quiero reflejar de una manera que el español no lo hace. Terminé con mejor porque da la idea de que es el mejor momento, mejor que ningún otro, más de lo que la daría el uso de instead. ¿Fui consciente de todo esto mientras lo escribía? No, simplemente parecía correcto.

El Spanglish no es algo sencillo para un escritor monolingüe ya que el habla es algo esencialmente instintivo. Si lo intentas, mi consejo es que primero trates de entender el funcionamiento de la gramática en ambas lenguas y cómo combinarlas. Finalmente haz que alguien bilingüe revise tu cuento terminado para confirmar que suena correcto. Do you understand?

© P.A. Cornell

P.A. Cornell es una escritora de SFF chilena-canadiense que escribió su primer cuento de ciencia ficción en tercer grado, y todavía lo tiene, tres décadas después. Es miembro de SFWA y graduada del taller Odyssey, y sus cuentos cortos han aparecido en varias antologías y revistas de género. Pueden visitar pacornell.com para ver su bibliografía completa.



Inés Galiano nació al sur de España en una pequeña ciudad llamada Murcia. Se graduó con un BA en Traducción e Interpretación de la Universidad de Murcia, y luego se mudó a Tennessee donde obtuvo un posgrado en Healthcare Translation y un Máster en Comunicación Profesional con énfasis en Radio, TV y Cine de la East Tennessee State University. Trabajó en varios cortometrajes de ficción, participó y organizó dos festivales culturales, y ha tenido la oportunidad de trabajar como traductora y editora en el periódigo bilingüe El Nuevo Tennessean, y como asistente de producción en el show de TV Daytime Tri-Cities WJHL.

Después de vivir en Tennessee por tres años, volvió a España donde continuó explorando el trabajo en cine y dirigió su primer obra de teatro. Ahora vive en Barcelona y trabaja como lingüista y traductora computacional, mientras que sigue escribiendo ficción, y colabora como editora y creadora de contenido en la revista y podcast Droids & Druids.